7.29.2009

"No nos verá si no nos movemos"

Hacía tiempo que le tenía ganas a este tema. Vayamos por partes: cuando un autor crea una historia, el escenario puede ser muy variado. Puede enmarcarse en nuestro mundo, en un mundo totalmente imaginado, o en un mundo similar al nuestro, sobre el que se disponen caracteristicas puntuales para el desarrollo de la historia. Esta última alternativa no es nada naive, sino todo un desafío para un autor. Y Michael Crichton lo consiguió!

Al igual que comentábamos en el post anterior, si en un relato de ciencia ficción se pretende clonar dinosaurios, nos encontraremos con características de su biología que no conocíamos. Pero también ocurriría el caso contrario: se vendrían abajo teorías. Y eso se muestra muy bien en "Jurassic Park".
En el mundo en el que esta saga tiene lugar, según se nos cuenta en el primer libro, se ha puesto de moda una teoría acerca de la visión limitada de los Tyranosaurus rex, basándose en semejanzas de los moldes de la cavidad craneal de estos terópodos con otros animales actuales.
Con esa teoría metida en la cabeza de los personajes, empieza la visita al parque... y todo sale mal! Y en pleno desastre, Ed Regis, creyéndose a salvo de un T.rex juvenil, se queda quieto pegado a un arbol. El peque, se gira... y lo ataca!
Según Richard Levine, uno de los protagonistas de "The Lost World" (el libro, vaya) si estando quieto, un T.rex no te ataca, es porque no tiene hambre. En este segundo libro vuelve a verse la muerte por culpa de hacer caso a esa teoría: uno de los matones de Dodgson se queda quieto, y un Tyrannosaurus adulto se lo merienda (o cena, no recuerdo bien la hora del día...).

¿Entonces? ¿A qué debemos este común error? A dos cosas: la contrastación de la teoría no llegó a plasmarse en los guiones cinematográficos (al menos en su versión final). Y por otro lado, a lo mismo de siempre... ¡distingamos la ciencia ficción de la realidad!

7.28.2009

A pie de yacimiento: la pala

Y es que a pie de yacimiento, como reza el título, surgen la tira de burradas. Por ello, os presentamos el material de excavación llevado a un extremo. Hoy, la pala.

Palas
¿Quién no usa una pala alguna vez? Sea vuestra excavación un trabajo calmado, con capazos y visitas a la escombrera, sea un trabajo de extracción de muestras para lavar, o sea un "a saco" con azadas, palas y carretillas, no podéis permitiros no tener una de estas a mano.

Descripción: La palabra "Pala" describe muy bien el instrumento, se trata de un palo, al que le han enganchado en un extremo una superficie para recoger sedimento (en nuestro caso, claro está).

Historia: El uso de la pala en paleontología es antiquísimo: se dice que Aristóteles recogía bivalvos a palazos, y que el mismísimo Cuvier tenía una para su jardín!

Variedad: Las palas usadas en paleontología de campo y playa suelen ser de punta, las cuadradas las dejaremos para otros usos. Asi mismo, podemos distinguir tres versiones:
- Pala normal: las buenas son las de "Bellota", tienen un mango que termina en forma de "T" para cogerlas mejor.
- Palita: pala pequeña, hermana menor de la pala anterior. Útil para recovecos. Ya se sabe, de tal pala...
- Pala "Winchester": Versión "premium" de la pala normal. Su extremo no tiene forma de "T" sino que lleva incorporada un asa de lo más molona y util. Se han popularizado gracias a los hermanos Winchester, aunque estos las usan para exhumar restos más recientes pque después salan y queman.

En la imagen, los Winchester en pleno trabajo...

Post dedicado a Luis y Sandra... no os olvidéis de la sal!

7.05.2009

Everybody walk the dinosaur!

Lamentamos los retrasos en actualizaciones, pero estar de excavaciones en verano es lo que tiene... para que se os haga más ameno, os dejo el temazo del verano, de la mano de la Banda Sonora Original de Ice Age: Dawn of the Dinosaurs, "Walk the Dinosaur".



Si aun no la habéis visto, no sé a qué esperais! Corred!