3.29.2011

Tiranos, plumas y aquello que no se conserva


Tyrannosaurus, el gran carnívoro, el rey de los reptiles tiranos, pudo haber estado cubierto por plumas. Los que ya lo supierais no habréis reaccionado de manera alguna. Los que no, quizás os hayáis quedado a cuadros. Y aquí es cuando llegamos a la parte principal del tema de hoy: "¿cómo sabemos eso?"

Sigue leyendo en El Ojo de Darwin.

3.22.2011

Cinco (tarariro!) primaveras

¡La primavera ha llegado a la ciudad! Y es una primavera muy especial, porque es la quinta primavera que vivimos juntos. Aunque es verdad que el blog nació en enero (11 de enero de 2006 apertura, 19 de enero la primera entrada) y no lo comenté en su momento. Pero ya que se me pasó por unos días, me dije "buscaré una buena ocasión" y esa ha llegado. Y no, no sólo se trata de la llegada de la primavera, sino una colaboración! Desde ahora, podréis leerme de vez en cuando en el blog "El Ojo de Darwin" al que me acabo de incorporar como colaborador. Así que ya iré colgando aquí los enlaces pertinentes.


Y aprovecho ahora para anunciar que, con motivo del lustro, se está preparando una pequeña chorradita. Un reto, de hecho. Y para el ganador, habrá una camiseta conmemorativa y de edición limitada. Así que atentos...

Y ale, a disfrutar de la primavera, del Sol, de las flores, del pólen...

3.18.2011

El ataque de los saurísquios y las gafas de ver cosas

En cuatro días he recibido correos con publicaciones de, precisamente, cuatro nuevos dinosaurios. Si, cuatro dinosaurios completamente nuevos acaban de salir publicados, y yo con estos pelos. Y sin apenas trascendencia, lo cual me ha extrañado. Lo realmente curioso es que todos ellos han salido publicados en la misma revista científica, llamada "Anais da Academia Brasileira de Ciências", que va a dedicar un volumen a las publicaciones del "Third Gondwanan Dinosaur Symposium". Los nombres de los recién llegados son Atacamatitan, Oxalaia, Angolatitan y Pamparaptor. Curiosamente, dos de ellos son dinosaurios terópodos (carnívoros) y los otros dos, saurópodos (gigantes de cuello largo). Y precisamente los terópodos y saurópodos forman conjuntamente el órden o clado de los saurísquios (Saurischia). Y de ahí que haya puesto este nombre pintoresco al post.


Pero espera, ¿órden o clado? ¿Qué quiere decir eso? Seguramente lo de "órden" nos suene a todos, aunque sea de lejos. Todos hemos oído hablar de que los diferentes seres vivos forman parte de grupos a los que se les suele llamar a la ligera "familias". Es común oír decir que un dinosaurio u otro animal "pertenecía a la familia" que sea. Pero lo cierto es que está definido lo que una familia es cuando hablamos de clasificación de seres vivos. En las ciencias biológicas, una familia es una categoría taxonómica situada entre el orden y el género (o entre la superfamilia y la subfamilia), por lo que podemos decir que es un "conjunto de géneros". En ese sentido, un órden es un conjunto de familias o subórdenes. Y de ahí que hablasemos del Órden Saurischia.

No obstante, esta clasificación de los seres vivos está obsoleta. Porque antes, cuando veíamos el mundo de un modo completamente estático, sólo se buscaba ordenar a los seres vivos. Y precisamente, una organización jerárquica es muy eficiente para poder tratar con seres vidos que comparten semejanzas y presentan particularidades.

Como ya sabéis, todo esto cambió desde los trabajos de Darwin y Wallace, así como todos aquellos que les siguieron. Y lo cierto es que el nuevo modo de ver el mundo encaja mucho más con la biodiversidad que se observa a lo largo y ancho del planeta. Y no digamos ya con el registro fósil. De modo que las ciencias de la vida y de la tierra se quitaron sus viejas gafas con fotos opacas a modo de lentes. Y lo que vieron fue un mundo en constante cambio.

Medallas conmemorativas de Charles Darwin y Alfred Russell Wallace,
responsables del descubrimiento de la evolución. Aunque trabajaron
por separado, llegaron a las mismas conclusiones, y presentaron
conjuntamente sus conclusiones ante la Linnean Society
of London el 1 de julio de 1858.

En este contexto, si unos animales (o seres vivos en general, vaya, pero es que la cabra tira al monte) descienden de otros... ¿cómo van a compartir ser géneros de una misma familia, cuando su posición en el árbol evolutivo es diferente? Preguntas como esta empezaron a resquebrajar la taxonomía clásica... pero no temáis, porque en parte se sigue usando. Si, hay muchas cosas de la taxonomía clásica que siguen siendo útiles, por lo que muchos científicos la siguen usando. Aunque la verdad es que nosotros, los paleontologos de vertebrados, la abandonamos hace tiempo.

En su lugar, se ha popularizado el uso de la Cladística (¡tachán!). La cladística no agrupa a los animales por su parecido y los separa por sus diferencias, creando grupos. En la cladística, los únicos grupos que se usan son los monofiléticos. Y a esos grupos se les llama clados.

¿Las manzanas cómo se acuestan para tener manzanas?

Vayamos por partes. Echad un vistazo al caso A. Las manzanas azul y verde proceden de ancestros directos diferentes, pero sin embargo se les llama en conjunto "A". Por lo tanto, según un punto de vista cladístico, el grupo A sería "polifilético", o formado por taxones de diferentes linajes no relacionados. Y por ello, no sería válido en ningún caso.

En el caso de B, las manzanas amarilla, verde y azul tienen un ancestro común. Pero, sin embargo, no todos los descendientes de este ancestro están incluidos en B. Entonces, diríamos que B es un grupo "parafilético". En principio no se deberían usar los grupos parafiléticos, y de hecho, en sistemática filogenética (otro modo de llamar a la cladística) no se usan. Sin embargo, suelen ser útiles para denominar de manera informal a un conjunto de formas primitivas. Es por ejemplo el caso de los "reptiles" si no se incluyen las aves o los mamíferos en su definición. Otro día si eso ya hablamos de este caso con más detalle.

Por último, en el caso de C, éste incluye a un grupo de manzanas con ancestro común y sus descendientes. Por lo tanto, decimos que es un grupo natural, y monofilético (formado por un sólo linaje). Y los grupos monofiléticos son los que usamos en cladística y a los que llamamos clados.

El Doctor lleva unas "gafas de ver procesos evolutivos".

A pesar de este cambio de concepción al ponernos las "gafas de ver los procesos evolutivos"*, muchas clasificaciones de animales que se habían hecho previamente siguen siendo válidas, ya que su agrupación por semejanzas ha resultado ser coherente con su origen evolutivo. Por lo tanto, hay categorías taxonómicas que son a su vez clados. Y uno de esos casos es el de los saurísquios, el clado de agrupa a los dinosaurios terópodos y sauropodomorfos. Y como él hay cientos de casos en biología y paleontología... sólo hay que saber verlo. ¿Tenéis las gafas preparadas?

Este post participa en el II Carnaval de Biología, cuyo blog anfitrión es en esta ocasión "La Muerte de un Ácaro" de @SergioEfe.


 * Las "gafas de ver los procesos evolutivos" están basadas en las "gafas de ver matemáticas" a las que nos hacía referencia José Rodríguez, el mejor profesor de Matemáticas que jamás he tenido... aunque quizás en su momento no éramos conscientes...

3.16.2011

Geódromo 11

Un año más, se celebra en Teruel el encuentro anual sobre Ciencias de la Tierra, organizado conjuntamente por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y por el Centro de Profesores y Recursos de Teruel. Constituye una experiencia mixta de actividades dirigidas a alumnado y profesorado. Para los primeros se preparan actividades específicas relacionadas con las Ciencias de la Tierra y para el profesorado y público en general se convocan presentaciones de temas de actualidad impartidas por especialistas. Este año se celebra la octava edición, y las conferencias que se imnpartián serán las siguientes:

28 de marzo
Volcanismo: la mejor expresión de que nuestro planeta está vivo. Francisco José Pérez Torrado. Profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

29 de marzo
La evolución humana en el continente africano: Perspectivas desde los yacimientos de Olduvai y Peninj (Tanzania). Fernando Díez Martín. Profesor de Prehistoria en la Universidad de Valladolid.

4 de abril
Estudio de los procesos tafonómicos y su repercusión en interpretaciones de yacimientos paleontológicos de vertebrados. Mª Dolores Pesquero Fernández. Paleontóloga de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

5 de abril
La Red Global de Geoparques y el Parque Cultural del Maestrazgo. Luis Alcalá Martínez. Director-Gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

La entrada es libre, y las conferencias tendrán lugar en la sala del cine 3D de Dinópolis. Para más información, pasaros por la página web de la Fundación Dinópolis o del Centro de Profesores y de Recursos de Teruel.

3.07.2011

Icnología en la cocina...

El pasado lunes por la tarde cambié radicalmente de actividad. Bueno, quizás no tan redicalmente como esperaría, pero dejé de a un lado la tesis, la paleontología, la divulgación y las frikeces varias para meterme en la cocina y jugar con la harina. Si, así es. Con motivo de mi no-cumpleaños, me dije "vamos a celebrarlo con galletas". Pero no podían ser galletas cualquiera. Como amante de todo lo celta y/o británico, me decanté por unas "shortbreads" a la escocesa.

Pero nunca consigo dejar a un lado tantas cosas. Y menos las que me proponía. Así que, prácticamente sin darme cuenta y sin preocuparme por ello, me vi modelando motivos paleontológicos con la masa de las galletas. La cosa empezó presuntuosamente con dinosaurios: había saurópodos, terópodos, estegosaurios y ornitópodos. Pero cuando tienes que modelarlas a mano una a una, te cansas, y empiezas a alternar con galletas más fáciles. Y es ahí donde llegamos a la parte principal de este post: me puse a hacer icnitas. Mis icnitas favoritas, por mucho que sea sauropodero, son las tridáctilas. Al fin y al cabo, son la icnita por excelencia.

 Algunas de las formas antes de entrar en el horno...

Pues allí estaba yo, tan feliz con mis icnitas y dinosaurios en el horno, modelando las siguientes, cuando fui a asomarme a ver cómo iban las que estaban en proceso. Y ¡horror! Las formas estaban "cambiando". La masa, pese a haber estado enfriándose en la nevera antes de meterse en el horno, estaba "acomodándose", y sus bordes parecian perder integridad. Vaya, que se estaban "espachurrando". Y lo curioso es que, muchas icnitas que previas a entrar en el horno hubiese considerado como terópodas, además de acabar siendo variopintas, terminaron pareciendo ornitópodas.

 Comparación de la icnita antes de hornear y después.

Pero vayamos por partes para los nuevos en esto:

"Icnita" es el término científico que usamos para nombrar a las huellas fosilizadas, ya sean de dinosaurios u otros vertebrados. En general, cualquier huella fósil, sea del ser vivo que sea, recibe el nombre de "icnofósil".

Icnitas tridactilas en Las Cerradicas, Galve, Teruel

¿Cómo es posible que se conserven las "huellas"? Pues al contrario de lo que mucha gente suele pensar, no tiene nada que ver con que estos animales pesaran mucho y dejaran huellas en la roca... en el momento en que estos animales dejaron su rastro, el suelo que pisaban era probablemente un barro o arena húmeda. En ocasiones, este sustrato, además, tenía láminas algales o biofilms. Y fue al ser enterradas estas huellas, que pudieron conservarse. Con el paso del tiempo, estos sedimentos pasaron a ser rocas sedimentarias, y los restos de ornagismos contenidas en ellos, fósiles. Y las huellas, icnitas. Voilà!

Pero centrémonos. Podéis hacer la prueba cualquier día que os acerquéis a una playa. Al andar por la arena húmeda o una zona de barro, podéis dejar variedad de huellas. Según andéis, corráis, o trotéis, las huellas, además de aparecer en un rastro diferente, pueden llegar a ser diferentes. Y según el suelo esté más húmedo o menos, también pueden variar. Y si encima, justo después de pasar vosotros, una ola las barre, pueden borrarse o "atenuarse".

Y a eso mismo me recordó la experiencia repostera: la masa de las galletas, cual sustrato húmedo, permitía dejar huella, pero al derretirse la mantequilla en el horno, la morfología resultante fue levemente diferente a la esperada. Lo mismo que si hubiese dejado mi huella en un sustrato muy húmedo...

Los paleontólogos que se encargan de estudiar los icnofósiles son los paleoicnólogos, y ciertamente me parece que hacen un trabajo brutal, que pocas veces se les reconoce. Porque si interpretar un resto directo de un animal cualquiera, ya tiene su dificultad, cuando el resto es indirecto esta dificultad se duplica! Si queréis leer más cosas sobre icnitas, podéis pasaros por "El Vinosaurio".

Y ahora, por petición popular, la receta de mis icnitas:

400 gramos de mantequilla
200 gramos de azúcar moreno
600 gramos de harina

Simplemente se mezcla toda la masa (si, se acaba mezclando todo, hay que tener confianza!) y luego, o se aplana con un rodillo y se cortan las formas, o se modelan a mano si quieres darles una forma personalizada. Y al horno a unos 160ºC. Si véis que en la primera hornada se os deshacen mucho, probad a meterlas antes en la nevera, o a añadirle un poco más de harina... Y agradecer desde aquí a Dagmar Project por sus consejos gastronómicos.

 Shortbreads terminadas

¡Y ya está! Este extraño post gastronómico-paleontológico participa en el I Carnaval de Geología, cuyo promotor y primer blog anfitrión es "Un geólogo en apuros" cuyo autor es @nchazarra.


Y recordaros que hoy mismo da comienzo el II Carnaval de Biología en el blog "La Muerte de un Ácaro" de @SergioEfe.

3.02.2011

Viajes en el tiempo, TARDIS y anomalías...

Viendo imágenes de la exposicion "Doctor Who Experience" de Londres me llamó la atención una imagen del interior de la TARDIS actual. Algo me resultaba familiar... Echadle un ojo.


Y aquí un detalle del susodicho artefacto en la TARDIS:


El artefacto en cuestión es idéntico que parte del mecanismo de bloqueo de anomalías que aparece en "Primeval". Dicho artefacto fue desarrollado por Connor Temple para bloquear anomalías detectadas, y asi evitar que se escapen peligrosos seres de otras épocas, como dinosaurios o depredadores del futuro. Una chorrada como un piano, pero tenía que compartirlo...