12.06.2006

Velociraptor antirrhopus: el nomen perdido


Tradicionalmente se ha excusado el tamaño de los raptores de la saga de Jurassic Park diciendo que se decidió agrandarlos para que resultaran más terribles… ¡nada más lejos de la realidad!
Si alguien echa un vistazo a los diseños del Conceptual Art para la primera entrega, se dará cuenta que bajo el dibujo del Velociraptor un cartel reza “Deinonychus”. Si, eran plenamente conscientes de la confusión… solo que para entonces, más que confusión, era una teoría.
El gran paleontólogo e ilustrador Gregory S. Paul, allá por 1988 publicó su famoso y genial libro “Predatory Dinosaurs of the World”, ilustrado por él mismo. El libro fue una verdadera revolución, puesto que Paul se atrevió a dibujar terópodos con plumas mucho antes de que llegara la confirmación desde Liaoning. En el mismo libro, agrupaba a Deinonychus y Velociraptor en el mismo género, apareciendo en juego el Velociraptor antirrhopus.
Michael Crichton, a la hora de escribir su Parque Jurásico, se inspiró en trabajos de varios paleontólogos… incluyendo a Paul. En la novela, puede leerse un fragmento en que Alan explica a Tim que los Deinonychus se consideran Velociraptores, ¡e incluso cuenta haber estado excavando una cria de Velociraptor antirrhopus en Montana! Crichton describe así a los raptores como dromaeosaurios de 2 metros de altura, con todas las características de Deinonychus.
No obstante, la propuesta no siguió adelante, ya que se pensó que ambos géneros eran demasiado distintos como para agruparse. En El Mundo Perdido, Crichton ya describe a los raptores con 1.80 metros de longitud, volviendo a describir un Velociraptor mongoliensis clásico. No obstante, para la película Jurassic Park, los velociraptores se hicieron siguiendo la premisa de que se trataba de Deinonychus… y tanto en la segunda entrega como en la tercera, este error se arrastra.
Así pues, cuando veáis cualquiera de las entregas, haced oídos sordos cuando digan “Velociraptor” y haceros a la idea que dicen “Deinonychus”…
(En la ilustración, un Velociraptor mongoliensis, sensu stricto)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

jejeje.otro error de la primer era la vision del t.rex.en la segunda michael crichton rectifica la teoria y de hecho en una escena un tipo que se queda inmovil es devorado por un t.rex por seguir la teoria.

Pak dijo...

Cierto... recuerdo el comentario de Malcolm: "porque está mal informado" cuando se preguntan por qué se queda quieto...

En fin, errorcillos...

Lobo Gris dijo...

El dibujo es tuyo, no? está bien, tienes alguna galería por ahí que se la pueda echar un vistazo?

Pak dijo...

No, no tengo ninguna galería... solo se pueden ver aquí el Olorotitan y el Velociraptor... de momento!

Saludos

Lobo Gris dijo...

Pues ánimo, y continúa con ellos! ^^

Saludos

Anónimo dijo...

No creo, ni mucho menos, que eso se trate de un error, me refiero a lo del Rex, que solo reacciona ante el movimiento. El verdadero error aparece en El Mundo Perdido, cuando Crichton se desdice. Muchos depredadores, al encontrarse con una presa que no huye, se encuentran desconcertados, especialmente los ejemplares poco experimentados. Incluso a veces , abandonan a las presas por no saber como reaccionar ante un animal que no intenta escapar. Eso es porque la caza es algo instintivo, y cuando aparece una variante, dicho instinto ya no sirve. Por eso, si os encontrais ante un león, por ejemplo, es una muy mala idea salir corriendo. Lo mejor es permaneces de pie, hacerles frente, e intentar espantarlos a gritos o a pedradas. Si os encontrais ante un Tyrannosaurus, os recomendaría lo mismo.

Pak dijo...

Cierto es, pero una cosa es plantarle cara, y otra es quedarse quieto porque realmente no te vea...
Yo si me encontrara con un T.rex por el campo, creo que preferiría salir corriendo... aunque si lo recomiendas, habrá que lanzarle pedradas! eso si, nunca os quedeis delante quieto, esperando que os confunda con un árbol... digo yo...

Saludos