10.18.2009

Cuando la Astronomía y la Paleontología colisionan: El impacto del Índico

Me ha llegado una noticia via "Dinosaur mailing list" y he creído oportuno comentarla... hace tiempo que se habla de un posible segundo impacto a finales del Cretácico, concretamente en el océano Índico. Como sabéis, el "primero" al que hago referencia es el crater de Chicxulub, en Yucatán, México. 

En 1978 el geofísico Glenn Pennfield estaba trabajando para PeMex en la Península de Yucatán, cerca de la costa del Golfo de México. Su equipo de trabajo empleaba datos geofísicos para explorar la ubicación de posibles yacimientos petrolíferos, pero lo que encontró fue un arco subterráneo de extraordinaria simetría en un anillo de 70 kilómetros de diámetro... Más tarde Penfield encontró otro arco, aunque éste se encontraba sobre la península de Yucatán y su punto culminante apuntaba hacia el norte: estos dos arcos conformaban un círculo de 180 kilómetros de diámetro, con su centro muy cerca del pueblo de Chicxulub. Pemex había excavado algunos pozos en la región en 1951 y uno de ellos fue perforado en una densa capa de andesita alrededor de 1,3 kilómetros bajo la superficie, resultado de un intenso calor y la presión ocasionada por un impacto.

En 1980 un grupo de investigadores liderados por el físico Luis Álvarez descubrieron, en las muestras tomadas por todo el mundo de las capas intermedias entre los períodos Cretácico y Terciario de hace 65 millones de años, una concentración de iridio cientos de veces más alta que lo normal. Y claro, las cantidades de iridio son generalmente más altas en asteroides... No obstante, cuando lo propusieron no se había dado a conocer el cráter de Chicxulub... pero una vez se ataron cabos...



A finales de los 90, el paleontólogo índio Sankar Chatterjee se dió de bruces con otra cicatriz en la corteza terrestre: el cráter "Shiva", una estructura en el fondo del océano Índico, al oeste de Bombay. ¿Su edad? ¡Premio! ¡65 millones de años! Por lo tanto, su originación coincide con la extinción masiva del Cretácico-Terciario. Tiene una longitud de unos 600 km y una anchura de unos 400 km, si bien su aspecto ha cambiado mucho desde su formación debido a la expansión del fondo oceánico. Dadas estas dimensiones, debió ser causado por un asteroide o cometa de unos 40 km de diámetro... Cuatro veces mayor de lo estimado para el pedrusco de Chicxulub... Pero espera, ¿otro impacto? Pues resulta que la cicatriz de Shiva es uno de los pilares de una teoría que sostiene que la causa de la extinción del Cretácico-Terciario no fue un solo impacto... ¡fue la fragmentación de un asteroide masivo, cuyos trozos golpearon la Tierra en diferentes lugares! A esta hipótesis se la conoce como la "teoría de los múltiples impactos". Y no es nada descabellado, recordemos que en 1994, el cometa Shoemaker-Levy 9, que había sido atrapado en la órbita de Júpiter, se fracturó en varios pedazos debido a las fuerzas de marea, y terminó chocando contra el gigante...



Pero Shiva no se queda ahi, tiene mucho más en la manga... A finales del Cretácico, lo que hoy conocemos como índia estaba situada en el punto caliente de Reunión. El impactó pudo causar que material incandescente del manto terrestre ascendiese a la superficie, cubriendo grandes superficies de la actual India de lava, creando lo que se conoce como la meseta del Deccán! Señores, las piezas del puzzle encajan...



"Sigue los pasos de Shiva, no traiciones su poder"
(Indiana Jones and the Temple of Doom, frikada del día)


Para más detalles de las últimas novedades, entrad aqui!

5 comentarios:

Ygrámul dijo...

Qué interesante! Gracias Pak por la publicación!

 Dinoman dijo...

Un artículo muy bueno Pak, que nos demuestra que la ciencia está en continua evolución, y que no hay verdades absolutas. Me encanta la referencia a Indy, ¡¡Que frikada! ja,ja,ja,ja...

Jose dijo...

interesante, interesante...si señor!en esto del pasado somos como niños jugando con piezas sueltas de un puzle

Anónimo dijo...

Hola Pak, dos cosas. La primera es que el tamaño del asteroide del Índico, por los datos que das, no sería cuatro veces mayor que el de Chicxulub, sino muchísimo mayor. Al asteroide de Yucatán se le adjudica un tamaño de entre 8 y 10 km. de diámetro. Si el del Índico tenía 40 km. de diámetro era sesenta y cuatro veces mayor, por lo menos.

La segunda va sobre el Deccan. Dices que en aquel momento estaba situado sobre el punto caliente de Reunión. En su día quise saber dónde se encontraban las antípodas de Chicxulub en el momento de la caída del asteroide. Me motivó a buscar ese dato el sospechar que grandes impactos meteoríticos pudieran causar algún efecto en las antípodas del lugar de impacto. Pues bueno, el resultado que obtuve con mis escasos medios fue un punto cercano al que se supone que ocupaba en aquel momento la zona del subcontinente Índico que hoy es el Deccan.

Es evidente que, si los meteoritos caen al azar, alguno deberá coincidir con un punto caliente. Sin embargo yo sospecho que la razón de ser de ese punto caliente y de las enormes erupciones que produjo esté relacionada con el impacto que se produjo en sus antípodas.

Me refuerza en esta idea el hecho de que para explicar la extinción del pérmico se sospechaba de las erupciones volcánicas que han dejado sus restos en los traps de Siberia. Más tarde se encontró en Bedout High, en el noroeste de Australia, una anomalía gravitatoria explicable como resto del cráter de impacto de un asteroide cuya caída coincidía con el final del Pérmico, Cuando tuve noticia de este hecho busqué por los mismos medios rudimentarios dónde se encontraría en la actualidad la tierra que entonces pudiera hallarse en sus antípodas. Esa tierra debió ser los traps de Siberia.

Según leo en Wikipedia (no lo he sabido hasta hoy) en el 2006 se encontró bajo los hielos de la Antártida el cráter de impacto más grande conocido hasta hoy: el cráter de la Tierra de Wilkes, datado en la misma época que el de Bedout High. De creer lo que en este momento dicen en Wikipedia sobre él, éste cráter se encontraba en el momento del impacto en las antípodas de los traps siberianos. Que puntos hoy tan distantes como Bedout High y Tierra de Wilkes estuviesen al mismo tiempo en las antípodas de los traps siberianos no es extraño, dado que los traps tienen una extensión enorme y Australia y la Antártida estaban unidas en aquel momento. Supongo que no habría más de 2.000 km. entre ambos puntos de impacto, lo que hablaría de un mismo asteroide fracturado antes de impactar.

Txema M.

Pak dijo...

Bueenas! Antes que nada, gracias por los comentarios. Y si, hay incorrecciones, pero entended que me dedico a colgar y comentar noticias, no me puedo pasar días recopilando papers acerca de meteoritos cuando hay una tesis que hacer... XD
Gracias por la información! Haré un estado de la cuestión más adelante, cuando tenga tiempo.
Saludos!